Monday 28th July 2014,
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La nulidad electoral representa un renacer democrático: Ackerman (VIDEO)

Enrique_Garcia 16/07/2012 Titulares No hay comentarios
La nulidad electoral representa un renacer democrático: Ackerman (VIDEO)

(EXCLUSIVA) El investigador titular del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, habló para MMS, acerca de la posible nulidad de la elección electoral y lo que representaría para la vida democrática del país

MMS| Enrique García

El momento actual es histórico, ya que es la primera vez que la Ley permite explícitamente presentar impugnación para solicitar la anulación o invalidez de una elección, sostuvo John Ackerman, investigador titular del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM.

“Es la primera vez en la historia moderna en que la Ley permite explícitamente, la presentación de una impugnación pidiendo la nulidad o invalidez de la totalidad de la elección presidencial (…) es un momento histórico”

El doctor en sociología política señaló que una posible nulidad del actual proceso electoral, no constituye “la pena de muerte en materia penal, más bien un amparo para efectos, volver a hacer el proceso, limpiarlo, depurarlo, para que ahora si el resultado sea más apegado al derecho”.

Ante la actual coyuntura política del país, México Media Service platicó en exclusiva con John Ackerman, experto en derecho electoral, para conocer su opinión acerca del proceso electoral actual y la publicación de su último libro, “Autenticidad y nulidad: Por un derecho electoral al servicio de la democracia”.

Ackerman, expresó que una posible nulidad o invalidez de la elección presidencial no constituiría un extremo, “un extremo sería que las autoridades ratifiquen en su cargo a una persona que no recibió el apoyo y llegó por la vía corrupta”.

“La nulidad no es el extremo, si es que hay irregularidades, tampoco es cuestión de hacerlo de manera irresponsable,  si se acreditan irregularidades fuertes, la nulidad, es la mejor salida para asegurar la institucionalidad democrática del país (…) la nulidad es un renacer democrático”.

Recalcó que ve de manera positiva que tras la reforma electoral del 2007, una elección pueda ser impugnada constitucionalmente, correspondiendo al TEPJF, realizar la calificación del proceso electoral, por lo que manifestó que le parece “absurdo que alguien quiera descalificar este esfuerzo de derecho”.

Asegurando que para ello existen las leyes y las instituciones, y querer denostar a alguien por utilizar las leyes es peligroso, “orillas a la gente a no usar las leyes y a tomar las calles”, encausando las cosas a la vía extralegal, agregando que López Obrador está dando una “última oportunidad” a las Instituciones para que sean quienes investiguen y aclaren lo ocurrido en la elección.

Aseguró que hace seis años la solicitud de Andrés Manuel López Obrador era transparentar la elección, el “voto por voto, casilla por casilla” era el principal tema, hoy no es el tabasqueño quien los ha convocado, hoy la demanda es nulidad y ha surgido de manera espontánea, por indignación debido a las ganas de la gente de participar en la vida pública.

Al cuestionarle sobre si existía alguna posibilidad de peso para declarar inválida o nula la elección del pasado primero de julio, el investigador de la UNAM sostuvo que no conoce el expediente judicial y que lo que ha visto es lo que ha salido en los medios.

“Lo que he visto es lo que hemos visto todos, lo que ha salido en los medios de comunicación, que habla de un posible rebase de topes de campaña de hasta por diez veces del límite de 336 mdp permitidos, que habla de un operativo nacional de compra o coacción de votos”.

Ackerman aclaró que no es necesario probar la compra de votos, basta con que existan pruebas de que se ofreció una dádiva a cambio del beneficio del voto, según determina el código penal.

Detalló que, además sería necesario preguntar por la fuente de dichos ingresos “extra”, que no vayan a provenir de fuentes inconfesables, como el narcotráfico, sosteniendo que únicamente reproduce lo que se dice en los medios, aunque expresó que sería una sospecha fundada en un país narcotizado.

“Porque una cosa es que se rebase el tope de campaña que sería grave de  por sí, pero no vaya a ser que una parte de ese dinero extra que llegó a la campaña de Peña Nieto haya venido de fuentes inconfesables, se habla de narcotráfico, etcétera, no afirmo, solo reproduzco lo que está en las noticias”.

Sin embargo, afirmó que existe materia para demostrar que dentro del proceso existen irregularidades, por lo que, tanto el IFE como la FEPADE, deben hacer su trabajo cuanto antes y entregar investigaciones y resultados al TEPJF, para darle herramientas que le permitan validar la elección.

“Los datos que ofrece López Obrador, que no conocía hasta muy reciente sobre la votación rural, el acarreo generalizado de votantes en las casillas rurales, aparente, también es un asunto muy grave, creo que hay materia, eso es lo que me queda claro, hay materia”.

“No es solamente responsabilidad de López Obrador demostrar que estos hayan sido suficientes para violentar los principios constitucionales, el IFE y la FEPADE, también tienen que hacer su trabajo y entregar cuanto antes los resultados de sus investigaciones en estos temas al Tribunal para que pueda utilizar eso a la hora de calificar la elección”

John Ackerman agregó que los partidos políticos tienen facultades para llenarse de pruebas, y el mismo Tribunal puede acudir a monex y la SHCP de ser necesario, por lo que tiene la responsabilidad de esclarecer lo que ocurrió en el proceso electoral.

“Es un tribunal constitucional, es la primera y última instancia en la calificación de la elección presidencial, tiene responsabilidad de llegar al fondo de la situación, esclarecer lo que pasó en esta elección, si fue una elección comprada o realmente una elección democrática, eso es lo que nos tiene que contestar el Tribunal Electoral”

El doctor en sociología política por la Universidad de California, explicó que de acuerdo al resumen del caso, los abogados de Andrés Manuel, buscarían la invalidez y no la nulidad, por lo que para ello tendrían el criterio de invalidez por violaciones a principios constitucionales, nuevo criterio establecido por el TEPJF, sin tener que cumplir con una causal específica.

“Esto es muy importante porque los mismos magistrados con este nuevo criterio están defendiendo sus facultades como jueces, magistrados e intérpretes de la constitución como última instancia en materia electoral”, asegurando que defienden sus facultades ante un intento del Legislativo de limitar su capacidad de interpretación, al pretender eliminar la causal abstracta de nulidad durante la reforma del 2007.

Aclaró las diferencias en cuanto a la calificación de la elección presidencial y la de diputados y senadores, en la primera el IFE califica junto al cómputo distrital, mientras que en la presidencial, la Sala Superior del TEPJF, es la primera y última instancia.

“Aunque no se cumpla con el criterio del 25 por ciento de las casillas anuladas, todavía el Tribunal Electoral tiene la obligación, aunque López Obrador jamás hubiera impugnado nada, de evaluar si esta elección realmente haya sido válida o no, en su conjunto, no solamente en las casillas durante la jornada electoral, sino todo el proceso electoral (…) la constitución misma lo requiere”.

Tachó de irresponsabilidad que no se investigue a fondo, previo a la calificación, casos de gravedad como monex y soriana, y dijo no entender por qué el IFE se ha negado a abrir un proceso especial de fiscalización para dar a conocer los gastos de campaña de los partidos antes del periodo indicado, febrero del 2013

“Porque imagínate si califica la elección con una información parcial, bueno no hubo tantas irregularidades, se nombra presidente electo, toma el poder Peña Nieto el primero de diciembre y luego resulta que a primera semana de febrero nos venimos a enterar que si rebasó los topes de campaña por 10 veces y que además la mitad de ese dinero venia del narco, imagínate ese escenario”.

Eso desencadenaría otro sexenio con un presidente sumamente cuestionado, muy débil baja legitimidad que podría actuar de manera desesperada, algo parecido a la guerra contra el narcotráfico, encabezada por el presidente Felipe Calderón que desde su punto de vista respondió más a la necesidad de legitimar su gobierno que a una estrategia real para traer orden al país.

Desde su perspectiva, si Enrique Peña Nieto, asume la presidencia a partir del primero de diciembre, llegaría debilitado, ya que “tanto gasto, y pactos con televisoras solo le alcanzó para un 38 por ciento de la votación y ni siquiera para ser mayoría en el Congreso”.

Enfatizó en la necesidad que tendrá el priista de trabajar en conjunto con la sociedad, incorporar, algo que no realizó el actual presidente del país, Felipe Calderón, ya que llegará a una sociedad plural, diversa y crítica hacia su persona, por lo que “es importante que se dé cuenta que la presidencia no es igual al Estado de México”.

Criticó la falta de difusión y convocatoria de debates a nivel nacional, el sesgo mediático, del que dijo que el monitoreo que realiza el IFE con apoyo de la UNAM, se basa en una pobre metodología, y señaló que las encuestas son un fraude, que “nos ofrecieron gato por liebre” al decir que eran investigaciones científicas y demoscópicas, y en algunos casos terminaron siendo propaganda partidista.

Afirmó que existe un México emergente, pero que no votó por Peña Nieto, sino por Andrés Manuel, no por ser de izquierda o por qué adoren a López Obrador, sino por que cuestionan al PRI, sin embargo, subrayó que esa sociedad no es garantía de una transición y gestión democrática.

A la pregunta de si su reciente libro fue planeado para que saliera aprovechando la coyuntura electoral, John Ackerman señaló que es un trabajo que hemos venido haciendo desde hace años.

“Un análisis del derecho electoral, de los criterios del TEPJF, desempeño del IFE, es parte de un proyecto amplio de reconceptualizar el derecho electoral, entender el derecho electoral como algo que primordialmente tiene que ser algo que esté al servicio de la democracia”.

Finalmente se mostró optimista respecto al futuro político de un país, del que dijo, es luchón, crítico y con gran tradición dentro de los movimientos sociales históricos.

“Los cambios políticos son lentos, pero llegan y en ese sentido tengo optimismo para el futuro político de México”, concluyó  con la charla.

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